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Sobre el proyecto

Sobre nosotros

Cripto en Cifras es un proyecto editorial educativo. Explica las criptomonedas, la tecnología blockchain y los conceptos de mercado en un lenguaje que funcione desde cero, con transparencia sobre lo que hacemos y, sobre todo, sobre lo que no hacemos.

Qué es este proyecto

Cripto en Cifras existe para resolver un problema concreto: la información sobre criptomonedas está llena de jerga y de referencias sin base. Mucha gente usa palabras técnicas como si significaran algo, mezcla análisis con publicidad y presenta opiniones como si fueran hechos verificables.

Nuestro objetivo es sencillo: explicar los mecanismos, cómo se comportan los mercados y qué significa cada concepto, en un lenguaje que funcione desde cero. Sin jerga innecesaria, sin exigir conocimientos previos y empezando por lo que se pregunta un principiante, no por la terminología del sector.

Para quién es

Para quien acaba de oír hablar de bitcoin y quiere entender qué es. Para quien ya sigue el mercado y quiere entender mejor lo que ve. Y para quien tiene dudas sobre un término concreto y prefiere una respuesta clara a un artículo de opinión.

No escribimos para especialistas. Si buscas señales de trading, precios objetivo o recomendaciones, este no es el sitio adecuado, y no vamos a cambiar para que lo sea.

Los criterios editoriales

Los criterios no son una declaración de intenciones: son las reglas concretas con las que decidimos si un contenido entra o no en el sitio.

Datos verificables, con fuente y fecha

Cuando usamos una cifra concreta, indicamos de dónde sale y a qué momento corresponde. Si no podemos comprobarla, no la escribimos. Las fechas de los halvings, los años de lanzamiento y los datos de los protocolos se pueden verificar por cualquiera.

Hecho, explicación e interpretación, separados

En cada artículo distinguimos visualmente lo comprobable, lo que explica un mecanismo y lo que es una lectura del mercado. Nunca presentamos una opinión con la misma autoridad que un dato verificable.

Sin predicciones

No publicamos precios objetivo, horarios ni señales. No es una decisión de estilo: es que no tenemos ninguna base para hacerlo y quien lo haga te está vendiendo algo.

Sin contenido de relleno

Publicamos cuando hay algo útil que contar. Preferimos cinco artículos que aporten algo a veinte que repitan lo mismo con otras palabras. Un artículo que se repite no se publica dos veces.

Originalidad

Todo el contenido es propio. No reformulamos artículos ajenos ni usamos resúmenes de otros. Las fuentes de datos que usamos son públicas y las citamos.

Lo que no hacemos

Lo que este proyecto no hace, de forma explícita.
No hacemosPor qué
Recomendar comprar o vender Sería asesoramiento financiero. Requiere cualificación específica y no es lo que hacemos.
Predecir precios Nadie puede hacerlo de forma fiable. Quien lo afirma, vende algo.
Publicar noticias sin fuente Un titular sin fuente verificable envejece mal y engaña al que lee.
Invocar personas o datos que no existen Preferimos no tener la página de contacto a inventar nombres.
Cumplimentar páginas con texto Un artículo largo que no aporta nada es peor que no publicar.

Sobre la publicidad y por qué el contenido es gratuito

Es importante decirlo con claridad: esta web se financia con publicidad.

El sitio muestra anuncios que pagan las empresas de publicidad, no nosotros. Los anuncios no influyen en lo que escribimos, en qué escribimos ni en qué no escribimos. Ningún anunciante puede comprarnos una recomendación, y ninguna afinidad se muestra en nuestros artículos.

Los vínculos a las fichas de las criptomonedas son enlaces internos: navigar por el proyecto. Los únicos enlaces externos que usamos son hacia las fuentes citadas y hacia los gráficos de TradingView, que son los que nos proporcionan los datos de precio.

Sobre los datos de los gráficos

Todos los gráficos de esta web son alimentados por los widgets gratuitos de TradingView y muestran datos de mercado reales, que cambian de forma continua. Cuando un gráfico dice algo sobre un periodo concreto, indicamos cuál es, para que puedas comprobarlo.

Transparencia sobre los datos de contacto

Preferimos decirlo de forma directa antes de que lo encuentres por sorpresa.

Lo que falta y por qué

Los datos de contacto de este sitio son reales y comprobables: el titular figura en el aviso legal y el correo en la página de contacto. No hemos incluido ningún dato inventado, porque publicar información falsa en una web es peor que publicar información pendiente. Lo único que no se publica es el identificador fiscal, y esa decisión está explicada en el aviso legal.

Queda también el registro o los datos registrales, si este sitio llegara a inscribirse en uno. Si algún día esa webiera a hacer falta, se añade al aviso legal y no hay que tocar nada más.

Cómo verificamos la información

Los criterios editoriales de arriba dicen qué no publicamos. Estos explican qué hacemos antes de publicar, que es la parte que suele faltar en este tipo de sitios.

Partimos de la fuente primaria. Para cualquier dato que cite, empezamos por el documento del protocolo, el comunicado del regulador, el explorador público de la cadena o el gráfico con su fuente. Un dato que solo podemos encontrar resumido en otro medio no se escribe.

Comprobamos la fecha, no solo la cifra. Un precio de hace tres semanas sigue siendo un número cierto sobre hace tres semanas. Por eso, cuando usamos una cifra concreta, indicamos a qué momento corresponde, y si está desactualizada la quitamos en vez de dejarla.

Separamos lo comprobable de lo interpretable. Que un activo esté bloqueado a una altura concreta es un hecho. Que eso significa que «viene en movimiento» es una lectura. En cada artículo marcamos cuál de las dos cosas es cada una, y nunca usamos el mismo tono para las dos.

Preferimos el hueco. Si no podemos verificar algo, no lo escribimos y lo decimos. Un hueco es un dato honesto; una cifra plausible pero inventada es un error que puede costar dinero a quien confíe en ella.

Cualquiera puede comprobarlo. Todos los datos que usamos son públicos y verificables por terceros. Cuando alguien nos señala que un dato no cuadra, lo revisamos; si tenía razón, se corrige y se explica aquí debajo.

Política de correcciones

Los errores en sitios como este son inevitables: un protocolo cambia, un explorador deja de mostrar un dato, una cifra se queda obsoleta. Lo que no es admisible es que se queden ahí sin avisar. Esta es la regla que seguimos.

  • Las correcciones tienen prioridad. Un aviso de error se atiende antes que cualquier otra cosa. No es una cuestión de prioridad editorial: si el contenido es incorrecto, deja de cumplir su función.
  • Corregimos sin borrar. Cuando algo estaba mal, se cambia el texto y, si el cambio afecta a una idea, se explica qué se corrigió. No se borra a escondidas.
  • No cambiamos la conclusión sin avisar. Si una corrección altera el sentido de un artículo, la modificación se señala de forma visible en lugar de pasar desapercibida.
  • Las cifras que envejecen se retiran. Cuando un dato deja de ser vigente, se elimina o se marca como histórico. Preferimos un vacío a un número viejo presentado como actual.

Para señalar un error: página de contacto. Cuanto más concreto sea el aviso —la URL exacta, la frase concreta y, si la tienes, la fuente que lo contradice— más rápido podremos resolverlo.