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Criptomonedas

Cinco fichas con la misma estructura, para poder compararlas de verdad: qué son, cómo funcionan, qué oferta tienen, cómo se obtienen, qué factores pueden afectar a su precio, qué riesgos asumen y qué se puede observar en su gráfico.

Cómo leer esta sección

Los datos de cada ficha son características técnicas verificables del protocolo: año de lanzamiento, mecanismo de consenso y reglas de oferta. No incluyen precios de mercado, porque cambian cada segundo; para eso están los gráficos de TradingView, que se actualizan solos. Tampoco incluimos previsiones de precio en ningún caso.

Las cinco de un vistazo

Comparativa de características técnicas. Son datos del protocolo, no de mercado.
Cripto Lanzamiento Consenso Oferta Enfoque
Bitcoin (BTC) 2009 Prueba de trabajo Tope fijo de 21 000 000 Escasez programada y custodia propia
Ethereum (ETH) 2015 Prueba de participación Sin tope fijo; parte de las comisiones se quema Contratos inteligentes y aplicaciones descentralizadas
Solana (SOL) 2020 Prueba de participación con prueba de historia Emisión decreciente con un mínimo fijado por el protocolo Alto rendimiento y bajo coste
XRP 2012 Protocolo propio de validadores, sin minería 100 000 000 de máximo, liberados en gran parte Liquidación de pagos transfronterizos
BNB 2017 Prueba de participación delegada Tope máximo fijado por el emisor, con quemas periódicas Token de utilidad de un exchange y de su cadena

Explicación de la prueba de trabajo y la prueba de participación →

Por qué estas cinco y no otras

Hay miles de activos cotizando. Cubrir todos está fuera de alcance y, además, no ayudaría: una lista enorme sin criterio es un índice de tickers, no una fuente de información. Estas cinco son las que se eligieron porque entre ellas cubren los cuatro criterios técnicos que existen verdad, y porque cualquiera de las dos con más capitalización histórica está aquí.

La razón concreta es esta: las cinco se pueden colocar en una tabla porque, pese a la propaganda que las distingue, se parecen en menos cosas de lo que se cuenta. Todas tienen una base de datos pública y un mecanismo para ponerse de acuerdo sobre quién escribe qué. En lo demás divergen, y esas diferencias son las que la tabla de arriba intenta resumir. Lo que no incluyen todo lo demás: hay cientos de activos con intersets reales, y su ausencia aquí significa "no lo hemos estudiado", no "no sirve".

Las cuatro diferencias que de verdad las separan

La tabla anterior resume cinco características por activo, y con eso se puede elegir por criterio técnico. Pero si lo que se quiere entender es por qué dos de estos activos se mueven casi igual y los otros tres no, hay que mirar cuatro cosas, y en este orden.

1. De dónde sale la oferta nueva

Bitcoin tiene un tope escrito en el protocolo: 21 millones, y no hay forma de cambiarlo sin que la mayoría lo acepte. Ethereum no tiene tope; su oferta crece con el uso, y parte de las comisiones de cada operación se destruyen en lugar de ir al minero o validador. XRP tiene un máximo de 100 000 millones que se ha liberado en tramos a lo largo de los años. BNB tiene un máximo decided por la empresa que lo emite, que además Burns periódicamente para hacerlo bajar.

Por qué importa. Una oferta que crece puede perder valor frente a la que no crece sin que nada "malo" pase: es aritmética de dilución. Pero el efecto real es más sutil y no siempre se parece a la intuición. Si el uso de la red crece más deprisa que la oferta, la dilución se compensa; si no, toca el precio. Por eso ninguna de estas fichas dice que un activo "es escaso" o "es inflationary" sin más, y por eso la oferta es el primer dato de la tabla y no una nota al pie.

2. Cómo se ponen de acuerdo y quién lo decide

Bitcoin hace que nodos distintos compitan resolviendo un problema de cómputo, y quien resuelve bien gana el derecho a escribir el siguiente bloque. Ethereum delega eso en quienes depositan tokens bloqueados como garantía, y castiga a los que lo hacen mal. Solana añade un elemento de orden temporal, la prueba de historia, para poder validar bloques muy deprisa sin que dos validadores puedan coincidir en el mismo instante. XRP no usa minería: un conjunto de validadores seleccionados de antemano llega a un acuerdo por escrito. BNB delega la producción de bloques en un número reducido de validadores elegidos por la empresa.

Por qué importa. El mecanismo de consenso decide dos cosas muy prácticas: cuánto cuesta la red y quién puede pararla. Un sistema abierto, como el de Bitcoin, es carísimo de usar pero extremadamente difícil de censurar o tumbar. Un sistema cerrado, como el de XRP o BNB, es mucho más barato y rápido, pero su resistencia depende de que los validadores }y la empresa que los elige decida no hacerlo. No hay un sistema "mejor": hay compromisos distintos, y conviene saber cuál se está aceptando al usar cada uno.

3. Para qué sirve realmente cada red

Bitcoin se diseñó para un problema concreto: transferring valor sin depender de un intermediario que pueda bloquearlo. Ethereum se diseñó para que la lógica se pueda programar: los contratos inteligentes son programas que se ejecutan sin nadie que los apruebe cada vez. Solana optimizó para el mismo tipo de uso que Ethereum pero con costes muy inferiores, lo que abre la puerta a operaciones que en Ethereum no salían a cuenta. XRP se construyó alrededor de la liquidación entre entidades financieras. BNB nació como el token de un exchange y su función principal ha sido la de pagar comisiones dentro de él.

Por qué importa. Es lo que hace que un activo y otro no se parezcan, aunque los dos coticen. Dos redes pueden compartir tecnología y tener usuarios completamente distintos, y sus precios no tienen por qué moverse juntas.

4. Qué tan dependiente es de una entidad concreta

Aquí es donde la clasificación tradicional se queda corta. Bitcoin y Ethereum se llegaron a gestionar por grupos grandes y hay débat abierto sobre cuánto control real ejercen, pero ninguno de los dos es propiedad de una empresa. BNB sí: lo emite y lo decide Binance, y sin Binance no hay BNB Chain ni token. XRP está en un punto intermedio incómodo: el libro mayor es de una empresa privada y Ripple, pero XRP es un activo público que cualquiera puede tener.

Por qué importa. Una dependencia centralizada significa que hay alguien que puede cambiar las reglas -y que las detenga, incluso- sin pedir permiso. No es un defecto automático: es un riesgo distinto al de un protocolo abierto, y hay razones legítimas para aceptarlo a cambio de otras ventajas. Lo que no es razonable es no saber cuál de los dos se tiene.

Cuatro errores al comparar criptoactivos

La mayoría de los malentendidos que circulan sobre estas cinco no vienen de falta de datos, sino de comparar cosas que no se pueden comparar. Estos son los cuatro que más se repiten.

Uno: comparar el precio por unidad entre activos distintos

"Ethereum vale 2.600 y XRP vale 1,47, así que XRP está más barato" no significa nada. El precio de una unidad solo dice cuánto cuesta una moneda concreta, no cuánto vale el proyecto detrás. Para eso está la capitalización de mercado: precio por unidad multiplicado por las unidades que existen. La guía de capitalización de mercado explica por qué esa cifra también tiene que leerse con cautela.

Dos: creer que más capitalización significa más probabilidad de subir

La capitalización mide el tamaño, no las probabilidades. Un activo pequeño puede multiplicarse más fácil y también puede desaparecer más rápido; el tamaño no dice nada sobre el futuro. Si alguien usa la capitalización como si fuera una previsión, está cambiando una medida por otra.

Tres: dar por hecho que la tecnología obliga al precio

Que una red sea técnicamente mejor no la hace subir. El precio lo fija quién compra y quién vende, y eso depende de la adopción, de la regulación, de la liquidez y de muchos otros factores que no están en el código. Reconocer que una tecnología funciona es un dato; de precio es un salto que esta web no da en ningún sitio.

Cuatro: leer "21 millones" como una promesa de valor

El tope de 21 millones de Bitcoin es un hecho y es verificable. Que eso convierta a Bitcoin en una buena inversión es una opinión, y depende de que alguien quiera pagarlo. La escasez programada es una característica; la valoración no es una consecuencia automática de ella.

Por dónde empezar según lo que busques

  • Si no sabes nada todavía, empieza por la guía de qué es una criptomoneda y vuelve aquí. Tiene más sentido leer estas fichas sabiendo qué es un bloque, una clave privada y una red descentralizada.
  • Si te interesa la tecnología, la ficha de Bitcoin y la de Ethereum son las que más explica el mecanismo; después, la guía de prueba de trabajo frente a prueba de participación explica el resto de las decisiones de consenso en general.
  • Si te interesa el impacto en el consumo, la ficha de BNB y la de XRP son las dos que tienen una relación más directa con una entidad concreta, y por eso mismo son las que conviene leer con más cautela sobre quién decide qué.
  • Si te interesa el mercado más que la tecnología, las fichas no son el mejor punto de partida: empieza por la sección de análisis, que es donde se explica cómo interpretar lo que pasa con los precios.